Aquí me pongo a contar
motivos de un sentimiento
que no se puede explicar.
Y eso que no doy el tipo
del hincha que rompe piernas
por defender a su equipo.
Para entender lo que pasa
hay que haber llorado dentro
del Calderón, que es mi casa.
Curro Romero es del Betis
y yo de Curro Romero,
pero que gane el Atleti.
Qué manera de ganar,
qué manera de perder,
qué manera de bajar,
qué manera de subir,
qué manera de empatar,
qué manera de sufrir.
No me preguntes por qué
los colores rojiblancos
van con mi forma de ser.
Guerra al merengue arrogante,
a mí me gustan las rayas
de los colchones de antes.
Mira si soy colchonero
que en la Plaza de Castilla
me considero extranjero.
Que lo digan los papeles;
no cambio por mi Neptuno
su pasarela Cibeles.
Cumpliendo cien años andas
y estás más joven que el niño
que galopa por las bandas.
Y la afición a tu lado
porque cree en el milagro
del balón enamorado.

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